Un estudio publicado en la revista científica internacional Cartílago ha evaluado los resultados a largo plazo de una terapia celular para el cartílago. La investigación, realizada en 124 pacientes, confirma una supervivencia del implante del 97,5 % a los ocho años . Además, los resultados muestran una reducción del dolor y una mejora mantenida de la función de la rodilla.
La técnica, denominada implante de condrocitos autólogos de alta densidad (HD-ACI), ha sido desarrollada por Amplicel , el laboratorio de Clínica CEMTRO. Sus resultados aportan nuevos datos sobre el tratamiento de las lesiones focales del cartílago articular de la rodilla .
Una terapia celular para reparar el cartílago de la rodilla.
El cartílago articular tiene una capacidad limitada de regeneración. Por ello, las lesiones en este tejido pueden provocar dolor persistente , pérdida de movilidad y deterioro progresivo de la articulación.
La terapia celular desarrollada por Amplicel utiliza condrocitos autólogos, es decir, células del propio paciente. En primer lugar, se extrae una pequeña muestra de cartílago sano. A continuación, las células se aíslan y se multiplican en el laboratorio hasta alcanzar una elevada concentración.
Finalmente, los condrocitos se implantan sobre una membrana de colágeno adaptada a la lesión. El objetivo es favorecer la reparación del tejido cartilaginoso y mejorar la función de la articulación.
Esta técnica se enmarca en la trayectoria investigadora de Clínica CEMTRO en medicina regenerativa. Para conocer más sobre estas lesiones, puede consultarse la información sobre lesiones del cartílago articular .
Menos dolor y una mejora funcional mantenida
Uno de los principales resultados del estudio es la reducción del dolor . La puntuación media en la escala visual analógica pasó de 6,7 puntos antes de la intervención a 1,1 puntos a los ocho años.
Por otro lado, la función de la rodilla también mejoró de forma sostenida. La puntuación media del cuestionario IKDC, que evalúa los síntomas y la capacidad funcional, aumentó de 39,4 a 81,6 puntos.
La movilidad articular presentó asimismo una evolución favorable. A los ocho años, prácticamente todos los pacientes habían recuperado la extensión completa de la rodilla. Además, más del 96 % presentaba una flexión completa.
El implante mantiene una supervivencia del 97,5 % a los ocho años
La durabilidad del implante es otro de los hallazgos destacados. A los ocho años, su supervivencia alcanzó el 97,5 %. Durante el seguimiento se registraron tres fallos relacionados directamente con el injerto entre los 124 pacientes estudiados.
Sin embargo, la supervivencia global fue diferente al aplicar un criterio más amplio. Cuando se contabilizó cualquier nueva intervención quirúrgica en la rodilla tratada, esta cifra se situó en el 92,6 %.
En cuanto a la seguridad, el estudio registró una baja incidencia de complicaciones. Además, no identificó acontecimientos adversos graves relacionados con la técnica durante el seguimiento.
La resonancia magnética muestra la evolución del cartílago regenerado
La investigación también analizó la evolución del tejido reparado mediante resonancia magnética. Para ello, los investigadores utilizaron la escala MOCART, una herramienta que permite evaluar la reparación del cartílago.
Las imágenes mostraron una integración adecuada del injerto y una maduración progresiva del neocartílago. Estos cambios se observaron durante el seguimiento y acompañaron a la mejoría clínica y funcional de los pacientes.
Nuevos datos para la investigación en medicina regenerativa
Los resultados amplían la evidencia disponible sobre el implante de condrocitos autólogos de alta densidad. En particular, aportan información sobre la evolución de la reparación del cartílago a largo plazo.
No obstante, todavía son necesarios nuevos estudios comparativos y seguimientos más prolongados. Estos permitirán determinar el posible papel de la técnica en la prevención o el retraso de la artrosis. Mientras tanto, la investigación contribuye al conocimiento científico sobre el tratamiento de las lesiones focales del cartílago de la rodilla.
La publicación también refleja la actividad investigadora que Clínica CEMTRO desarrolla a través de Amplicel en el ámbito de la terapia celular. En esta línea, la Clínica ha impulsado iniciativas relacionadas con el cultivo celular y la reparación del cartílago, como recoge la información sobre la autorización de CEMTROCELL por la AEMPS.
La Dra. Isabel Guillén , jefa de la Unidad de Cirugía Regenerativa Articular y de Cartílago de Clínica CEMTRO , ha destacado la relevancia de esta publicación:
« Para Amplicel y Clínica CEMTRO, la publicación de este estudio en Cartílago supone mucho más que un reconocimiento científico. Es la confirmación de que una investigación desarrollada con rigor y una apuesta continuada por la medicina regenerativa pueden traducirse en tratamientos que mejoran la vida de los pacientes y contribuyen a avanzar en el conocimiento científico ».









































