Tendón de Aquiles: qué es, dónde está, función y lesiones frecuentes

El tendón de Aquiles es el tendón más largo y potente del cuerpo humano. Se encuentra en la parte posterior del tobillo y une los músculos de la pantorrilla con el hueso calcáneo, en el talón. Su función es fundamental para caminar, correr, saltar y ponerse de puntillas.

Cuando este tendón se sobrecarga o se lesiona, puede provocar dolor, rigidez, inflamación o incluso una rotura completa. En esta guía te explicamos qué es el tendón de Aquiles, dónde está, cuál es su función y cuáles son sus lesiones más frecuentes, como la tendinopatía aquílea y la rotura del tendón.

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Cirugia Tendon Aquiles

Este tendón se inserta en la parte posterior del hueso calcáneo, a nivel del talón, y es la clave para la flexoextensión del pié. Mide unos diez centímetros de largo y uno de ancho en su sección más circular.

Su función principal es la flexión plantar del tobillo, propulsándonos en la marcha al caminar, correr o saltar. Durante estas actividades soporta fuerzas de hasta 10 veces el peso corporal. El sobreuso, el sedentarismo, las enfermedades reumáticas, vasculares o neurológicas… pueden facilitar la degeneración del tendón y su desgarro o ruptura mientras se salta o corre, y tras una acelereración o deceleración brusca. Los problemas del tendón de Aquiles son más frecuentes en atletas (aficionados o de competición).

Proceso Cirugia Tendon Aquiles

Tipos de lesiones del tendón de Aquiles

Las lesiones del tendón de Aquiles se pueden clasificar en dos grupos:

  • Roturas del Tendón: suelen ser agudas, muy incapacitantes y en la mayoría de los casos se tratan con cirugía. Ocurren en la mayor parte de los casos (80%) mientras se practica deporte (de salto o carrera). El 10% de los pacientes en los que ocurre una ruptura del tendón de Aquiles tenía un problema previo (tendinopatía aquílea).

Infografia Rotura Tendon Aquiles

 

  • Tendinopatías: También llamadas tendinitis o tendinosis, aunque son términos en desuso. Se trata de un daño del tendón aquíleo distinto de la ruptura o desgarro agudo y que puede corresponder a una inflamación o a una degeneración crónica. Tienden a cronificarse. Suelen aparecer en deportistas, sobre todo en quienes practican la carrera o el salto (se cree que aparece hasta en el 25% de los atletas de competición). También aparece en personas sedentarias de mediana edad, y es facilitado por la obesidad y la diabetes.

En la mayoría de los casos se soluciona la tendinopatía con tratamiento conservador, aunque existen opciones quirúrgicas para disminuir el daño al que el tendón está expuesto.

¿Qué es el tendón de Aquiles?

El tendón de Aquiles, también llamado tendón calcáneo, es la estructura que conecta el músculo tríceps sural con el calcáneo. El tríceps sural está formado por los músculos gastrocnemios o gemelos y el sóleo.

Se trata de un tendón fuerte y resistente, preparado para soportar grandes cargas durante la actividad física. Durante la marcha, la carrera o el salto puede llegar a soportar fuerzas de varias veces el peso corporal.

¿Dónde está el tendón de Aquiles?

El tendón de Aquiles se localiza en la parte posterior del tobillo, justo por encima del talón. Desciende desde la pantorrilla hasta insertarse en la zona posterior del calcáneo.

Muchas personas confunden el talón de Aquiles con el tendón de Aquiles. En realidad, el talón es la parte posterior del pie, mientras que el tendón de Aquiles es la estructura fibrosa que se sitúa por encima del talón y se inserta en el calcáneo.

¿Cuál es la función del tendón de Aquiles?

La función principal del tendón de Aquiles es permitir la flexión plantar del tobillo, es decir, el movimiento que empuja el pie hacia abajo.

Gracias a esta función, el tendón de Aquiles resulta esencial para:

  • caminar,
  • correr,
  • saltar,
  • impulsarse al subir escaleras,
  • ponerse de puntillas,
  • estabilizar la mecánica del tobillo y del pie.

¿Dónde se inserta el tendón de Aquiles?

El tendón de Aquiles se inserta en la cara posterior del calcáneo, el hueso que forma el talón.

Esta inserción es clave para transmitir la fuerza de la pantorrilla al pie y generar impulso durante la marcha y la actividad deportiva. Cuando esta zona se sobrecarga, pueden aparecer problemas como la tendinopatía insercional.

Síntomas de una lesión del tendón de Aquiles

Los síntomas de una lesión del tendón de Aquiles pueden variar según el tipo y la gravedad del problema, pero los más frecuentes son:

  • dolor en la parte posterior del tobillo o del talón,
  • rigidez, especialmente por la mañana o tras el reposo,
  • inflamación o engrosamiento del tendón,
  • molestias al caminar, correr o saltar,
  • dolor al ponerse de puntillas,
  • sensación de debilidad en la propulsión del pie.

En el caso de una rotura del tendón de Aquiles, puede aparecer además:

  • chasquido o sensación de “latigazo”,
  • dolor brusco,
  • dificultad importante para caminar,
  • incapacidad para impulsarse con el pie afectado.

Tipos de lesiones del tendón de Aquiles

Las lesiones del tendón de Aquiles pueden agruparse principalmente en dos grandes categorías:

Tendinopatía aquílea

Es una lesión por sobreuso o degeneración del tendón. Puede producir dolor persistente, rigidez y limitación funcional. Puede afectar a deportistas, pero también a personas sedentarias.

Rotura del tendón de Aquiles

Es una lesión aguda, más incapacitante, que puede ser parcial o completa. Suele producirse durante una actividad deportiva o un gesto brusco.

Tendinopatía aquílea

La tendinopatía aquílea es una de las lesiones más frecuentes del tendón de Aquiles. Aunque tradicionalmente se ha hablado de “tendinitis”, hoy se prefiere el término tendinopatía, ya que en muchos casos no se trata solo de inflamación, sino también de degeneración del tejido tendinoso.

Suele aparecer por:

  • sobreuso,
  • aumento brusco de carga deportiva,
  • técnica inadecuada,
  • falta de acondicionamiento,
  • obesidad,
  • diabetes,
  • alteraciones biomecánicas.

Síntomas de la tendinopatía aquílea

  • dolor progresivo en el tendón,
  • rigidez al iniciar la actividad,
  • molestias al correr o saltar,
  • sensibilidad a la palpación,
  • engrosamiento del tendón.

Tratamiento de la tendinopatía aquílea

En la mayoría de los casos, el tratamiento es conservador e incluye:

  • reducción o ajuste de la carga,
  • fisioterapia,
  • ejercicios específicos,
  • trabajo excéntrico o de fortalecimiento,
  • control del dolor,
  • adaptación del calzado,
  • corrección de factores mecánicos si procede.

Cuando no mejora con tratamiento conservador, pueden valorarse otras opciones, incluida la cirugía en casos seleccionados.

Rotura del tendón de Aquiles

La rotura del tendón de Aquiles suele ser una lesión aguda y muy incapacitante. A menudo ocurre durante la práctica deportiva, especialmente en actividades de salto, carrera o cambios bruscos de ritmo.

Puede aparecer en personas activas de mediana edad y, en algunos casos, sobre un tendón previamente degenerado.

Síntomas de una rotura del tendón de Aquiles

  • dolor súbito en la parte posterior del tobillo,
  • sensación de golpe o chasquido,
  • dificultad para caminar,
  • incapacidad para impulsarse,
  • pérdida de fuerza en la flexión plantar.

Tratamiento de la rotura del tendón de Aquiles

El tratamiento dependerá del tipo de rotura, del nivel de actividad del paciente y de la valoración del especialista.

Puede incluir:

  • tratamiento conservador en casos seleccionados,
  • inmovilización y rehabilitación,
  • o tratamiento quirúrgico cuando está indicado.

Tratamiento de las lesiones del tendón de Aquiles

El tratamiento de una lesión del tendón de Aquiles depende del diagnóstico concreto, del grado de afectación y del perfil del paciente.

Tratamiento conservador

Puede incluir:

  • reposo relativo,
  • fisioterapia,
  • ejercicios terapéuticos,
  • readaptación progresiva,
  • inmovilización en algunos casos,
  • modificación de la actividad,
  • control de factores de riesgo.

Tratamiento quirúrgico

Se reserva para:

  • determinadas roturas del tendón,
  • tendinopatías crónicas que no responden al tratamiento conservador,
  • situaciones en las que persiste el dolor o la limitación funcional.

¿Cuándo acudir al especialista?

Es recomendable consultar con un especialista si aparece:

  • dolor persistente en la parte posterior del tobillo,
  • inflamación o bulto en el tendón,
  • rigidez recurrente,
  • dolor al caminar, correr o subir escaleras,
  • sensación de rotura o chasquido,
  • dificultad repentina para apoyar o impulsarse.

Un diagnóstico precoz ayuda a evitar la cronificación de la lesión y a planificar el tratamiento más adecuado.

¿Cómo se diagnostica una lesión del tendón de Aquiles?

El diagnóstico de una lesión del tendón de Aquiles se basa en la exploración física y en pruebas de imagen cuando es necesario. Según el caso, el especialista puede recurrir a:

  • exploración física,
  • ecografía,
  • resonancia magnética en algunos casos,
  • valoración funcional.

Preguntas frecuentes sobre el tendón de Aquiles

Actualmente se prefiere el término tendinopatía porque muchas lesiones del tendón de Aquiles no son solo inflamatorias, sino también degenerativas.

Una rotura suele causar dolor súbito, sensación de chasquido y dificultad importante para caminar o impulsarse.

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