¿Qué es la tendinitis calcificante de hombro?
La tendinitis calcificante de hombro es una patología en la que se forman depósitos de cristales de calcio dentro de los tendones del manguito rotador. El tendón afectado con mayor frecuencia es el supraespinoso.
Puede causar dolor intenso, limitación de movilidad, dificultad para dormir sobre el lado afectado y molestias al levantar el brazo. En algunos pacientes la calcificación puede reabsorberse de forma espontánea, pero en otros produce síntomas persistentes que requieren tratamiento.
Las calcificaciones pueden verse en una radiografía simple y localizarse con mayor precisión mediante ecografía. La resonancia magnética también puede ser útil para valorar el estado del manguito rotador y descartar lesiones asociadas. AAOS señala que las radiografías pueden mostrar depósitos de calcio y que la resonancia puede valorar tejidos blandos, inflamación o roturas del manguito.
¿Qué es el barbotaje o lavado ecoguiado de hombro?
El barbotaje de hombro es una técnica guiada por ecografía que permite tratar una calcificación del tendón sin cirugía abierta. Bajo visión ecográfica, el especialista introduce una aguja en la calcificación, inyecta suero fisiológico y aspira parte del contenido cálcico.
También puede denominarse:
- lavado ecoguiado de calcificaciones;
- lavado percutáneo de calcificaciones;
- punción-aspiración ecoguiada;
- aspiración de calcificación de hombro;
- barbotaje ecoguiado.
El uso de ecografía permite localizar la calcificación con precisión, controlar la posición de la aguja y valorar otras estructuras del hombro, como los tendones del manguito rotador, el tendón del bíceps o la bursa subacromial.
¿Cuándo está indicado el lavado ecoguiado de calcificaciones?
El lavado ecoguiado puede valorarse cuando la tendinitis calcificante produce dolor persistente, limita la función del hombro o no mejora con medidas conservadoras.
Puede estar indicado en pacientes con:
- dolor mantenido por calcificación del hombro;
- calcificación visible en radiografía o ecografía;
- limitación para levantar el brazo;
- dolor nocturno;
- síntomas que no mejoran con fisioterapia, medicación o infiltraciones;
- episodios repetidos de dolor agudo;
- calcificación accesible mediante ecografía.
No todos los pacientes con calcificación necesitan barbotaje. Si la calcificación no produce síntomas o el dolor está mejorando, puede optarse por seguimiento y tratamiento conservador.
Diagnóstico antes del lavado ecoguiado
Antes de realizar el procedimiento es importante confirmar que la calcificación es la causa principal del dolor. Para ello se tienen en cuenta los síntomas, la exploración física y las pruebas de imagen.
Radiografía de hombro
La radiografía simple permite ver muchas calcificaciones del hombro, especialmente en proyecciones adecuadas. Es una prueba útil para confirmar la presencia de calcio y valorar su tamaño y localización aproximada.
Ecografía de hombro
La ecografía permite localizar la calcificación con mayor precisión y valorar el estado de los tendones, la bursa subacromial y otras estructuras del hombro. Además, es la prueba que guía el procedimiento de lavado.
Resonancia magnética
La resonancia puede ser útil cuando se sospechan lesiones asociadas, como roturas tendinosas del manguito rotador, bursitis importante u otras causas de dolor de hombro.
¿Cómo se realiza el lavado ecoguiado de la calcificación?
El lavado ecoguiado se realiza habitualmente de forma ambulatoria, con anestesia local y sin ingreso hospitalario. La duración suele ser de unos 15 a 25 minutos, aunque puede variar según el tamaño, localización y consistencia de la calcificación.
Preparación antes del procedimiento
Antes del lavado, el paciente debe ser valorado en consulta para confirmar la indicación. Es recomendable que las pruebas de imagen sean recientes, porque algunas calcificaciones pueden cambiar, disminuir o reabsorberse con el tiempo.
En algunos casos se recomienda acudir en ayunas, especialmente si el paciente es propenso a mareos o reacciones vagales.
Anestesia local y control ecográfico
El procedimiento se realiza en condiciones de asepsia local. Primero se localiza la calcificación mediante ecografía y se administra anestesia local en la piel y en la bursa subacromial.
Tras esperar a que el anestésico haga efecto, se introduce la aguja en la calcificación bajo control ecográfico.
Punción, lavado y aspiración de la calcificación
Una vez situada la aguja, se introduce suero fisiológico dentro de la calcificación. Después se realizan movimientos repetidos de lavado y aspiración para fragmentar el depósito cálcico y extraer parte de los cristales de calcio.
A medida que se aspiran los cristales, el líquido de la jeringa puede volverse turbio. El procedimiento continúa hasta que deja de salir material cálcico o hasta que se considera suficiente la fragmentación y lavado.
Infiltración en la bursa subacromial
Al finalizar, puede inyectarse corticoide en la bursa subacromial para disminuir la reacción inflamatoria posterior y reducir el dolor de los días siguientes.
Barbotaje de hombro: recuperación y reposo
La recuperación tras un barbotaje de hombro suele ser progresiva. Es frecuente notar dolor o molestias durante los primeros dos o tres días, por la manipulación de la calcificación y la reacción inflamatoria posterior.
Durante los primeros días se suele recomendar reposo relativo, evitar esfuerzos con el brazo tratado y aplicar frío local si está indicado. También puede pautarse tratamiento antiinflamatorio o analgésico según la valoración médica.
No conviene inmovilizar el hombro durante mucho tiempo. En cuanto el dolor lo permita, el paciente debe recuperar progresivamente la movilidad para reducir el riesgo de rigidez o capsulitis.
La mejoría puede no ser inmediata. En muchos casos el alivio es gradual y puede tardar semanas o meses en consolidarse.
¿Duele el barbotaje de hombro?
El barbotaje se realiza con anestesia local, por lo que el objetivo es que el procedimiento sea tolerable. Aun así, el paciente puede notar presión, molestias o dolor en algunos momentos, especialmente cuando se introduce la aguja en la calcificación o durante el lavado.
Después del procedimiento, es relativamente frecuente tener dolor durante los dos o tres primeros días. Este dolor suele controlarse con medidas pautadas por el especialista, como frío local, reposo relativo y medicación si está indicada.
Resultados del lavado percutáneo ecoguiado
El objetivo del lavado ecoguiado no es siempre retirar el 100 % de la calcificación. Lo más importante es fragmentarla, lavar parte del depósito cálcico y favorecer la reabsorción posterior.
La mejoría suele ser progresiva. Algunos pacientes notan alivio rápido, mientras que otros alcanzan una recuperación satisfactoria tras varios meses.
En determinados casos puede ser necesario repetir el procedimiento o valorar otros tratamientos si persisten los síntomas.