Choque femoroacetabular: síntomas, tipos, diagnóstico y tratamiento
El choque femoroacetabular, también conocido como pinzamiento femoroacetabular o impingement de cadera, es una alteración de la articulación de la cadera en la que existe un contacto anómalo entre la cabeza del fémur y el acetábulo.
Este roce puede aparecer durante determinados movimientos, especialmente al flexionar y rotar la cadera. Con el tiempo, puede provocar dolor en la ingle, lesión del labrum, daño del cartílago articular y, en algunos casos, favorecer una artrosis precoz de cadera.
¿Qué es el choque femoroacetabular?
El choque femoroacetabular se produce cuando la forma de la cabeza femoral, del cuello del fémur o del acetábulo provoca un conflicto mecánico dentro de la articulación de la cadera.
En una cadera normal, la cabeza del fémur se mueve dentro del acetábulo sin provocar roce anómalo. En el choque femoroacetabular, existe una alteración anatómica que hace que ambas estructuras choquen durante ciertos movimientos.
Este contacto repetido puede dañar el labrum, que es la estructura fibrocartilaginosa que rodea el acetábulo, y también el cartílago articular. Por este motivo, si no se trata correctamente, puede favorecer el desgaste progresivo de la articulación.
Diferencia entre choque, pinzamiento e impingement femoroacetabular
Los términos choque femoroacetabular, pinzamiento femoroacetabular, conflicto femoroacetabular e impingement de cadera suelen utilizarse para referirse al mismo problema.
Todos describen una situación en la que existe un roce anómalo entre el fémur y el acetábulo durante el movimiento de la cadera.
También puede aparecer abreviado como CFA o como FAI, por sus siglas en inglés: Femoroacetabular Impingement.
Tipos de choque femoroacetabular
Choque femoroacetabular tipo CAM
Se trata de un sobrecrecimiento o “giba” en la zona de transición entre la cabeza y el cuello femoral, por lo que al realizar la flexión y la rotación de cadera, esa giba choca o produce un «impingement» contra el labrum y el acetábulo, provocando con el tiempo , la posible lesión del labrum así como el consiguiente desgaste del cartílago articular.
Choque femoroacetabular tipo PINCER
Es un sobecrecimiento del borde acetabular ( como una visera o toldo ) que provoca el roce contra la cabeza del fémur y su cartílago al flexionar y rotar la cadera, provocando la rotura del labrum acetabular y posteriormente las lesiones condrales articulares.
Choque femoroacetabular MIXTO
Este tipo de choque es aquel que se compone de las dos lesiones anteriores.
Síntomas del choque femoroacetabular
Los síntomas del choque femoroacetabular son variados, y a menudo no están todos presentes en el mismo paciente. Suele iniciarse por un dolor que localizamos en la ingle, de características mecánicas , tras realizar alguna actividad física, o bien después de algún esfuerzo; aunque también puede que no haya una causa desencadenante.
A partir de ese momento, el dolor se localiza en la zona inguinal o en la cara anterior del muslo, durante la práctica deportiva o más frecuentemente después de la realización de la misma. También tras un largo viaje en coche o bien al levantarse tras estar un buen rato sentado.
También pueden aparecer:
Dolor en la cara anterior del muslo.
Dolor al flexionar o rotar la cadera.
Molestias al levantarse después de estar sentado.
Dolor tras viajes largos en coche.
Dolor al practicar deporte.
Rigidez o limitación de movilidad.
Sensación de bloqueo, chasquido o enganche.
Dolor que mejora con reposo o antiinflamatorios, pero reaparece al retomar la actividad.
Dolor en la ingle
El dolor en la ingle es uno de los síntomas más característicos del choque femoroacetabular. Suele tener características mecánicas, es decir, aparece o empeora con determinados movimientos o esfuerzos.
Puede iniciarse después de hacer deporte, caminar durante mucho tiempo, realizar giros o permanecer sentado con la cadera flexionada.
Dolor en la cara anterior del muslo
En algunos pacientes, el dolor se extiende hacia la parte anterior del muslo. Esto puede hacer que el problema se confunda con lesiones musculares, tendinitis o molestias de origen lumbar.
Dolor después de estar sentado o viajar en coche
Estar sentado durante mucho tiempo mantiene la cadera en flexión. Esta posición puede favorecer el contacto anómalo entre el fémur y el acetábulo, provocando dolor al levantarse o después de viajes largos en coche.
Chasquidos, bloqueo o sensación de enganche
Cuando existe lesión del labrum asociada, pueden aparecer chasquidos, sensación de bloqueo o enganche dentro de la cadera.
Estos síntomas sugieren que, además del choque óseo, puede existir una lesión intraarticular que debe valorarse.
Vivir con choque femoroacetabular
Vivir con choque femoroacetabular depende de la intensidad de los síntomas, el nivel de actividad del paciente y la existencia de lesiones asociadas en el labrum o el cartílago.
Algunas personas pueden controlar los síntomas adaptando la actividad, evitando movimientos que desencadenan el dolor y realizando fisioterapia específica. Sin embargo, si el dolor reaparece cada vez que se retoma la actividad física o limita la vida diaria, es recomendable una valoración especializada.
El objetivo del tratamiento no es solo aliviar el dolor, sino también evitar que el roce continuado siga dañando el labrum y el cartílago.
Causas y factores de riesgo del choque femoroacetabular
El choque femoroacetabular se debe a una alteración en la forma del fémur, del acetábulo o de ambos. Esta alteración puede estar presente desde el desarrollo de la cadera o aparecer relacionada con la actividad física y la adaptación ósea durante el crecimiento.
Entre los factores que pueden favorecer los síntomas están:
Deportes con flexión repetida de cadera.
Giros, cambios de dirección o impactos repetidos.
Alteraciones anatómicas tipo CAM o PINCER.
Lesión del labrum.
Daño del cartílago articular.
Displasia o exceso de cobertura acetabular.
Actividad física intensa en pacientes predispuestos.
Diagnóstico del choque femoroacetabular
Para el diagnóstico es fundamental la realización de una serie de pruebas de imagen:
Radiografía simple: Proyección antero-posterior de pelvis en carga y Axial de Dunn de ambas caderas.
Artro RMN: Es la prueba preferida para poder evaluar el estado del labrum y del cartílago articular. Para hacer esta prueba, en primer lugar se inyecta gadolinio (un contraste) dentro de la articulación, y después se realiza la resonancia magnética. Otras lesiones identificables son la no esfericidad de la cabeza, las herniaciones o las calcificaciones del labrum, la presencia de quistes paralabrales…
Tratamiento del choque femoroacetabular
Tratamiento conservador
Una vez diagnosticado el problema, las primeras propuestas al paciente son el uso de medicación antiinflamatoria y un protocolo de fisioterapia que ayude a corregir los movimientos perjudiciales, a la vez que alivie el dolor.
Se suele ofrecer de manera frecuente la posibilidad de realizar una infiltración articular.
Las infiltraciones intra-articulares suelen reducir o hacer desaparecer el dolor, en ocasiones, temporalmente y otras veces por un largo periodo.Fundamentalmente cumplen dos funciones:
Aliviar aquellas molestias que provienen de la región intra-articular de la cadera ( y no de otros zonas cercanas como podría ser la columna, el pubis, los glúteos, psoas… ).
Confirmar el diagnóstico. Si se alivia el dolor, es un signo más de que la lesión proviene de la región intra-articular de la cadera.
Tratamiento quirúrgico
El objetivo de la artroscopia de cadera es poder remodelar estas estructuras óseas que provocan el roce o choque, y reparar las estructuras dañadas o lesionadas (labrum , cartílago) mediante una técnica mínimamente invasiva para:
Mejorar la calidad de vida de nuestro paciente al quitarle el dolor y mejorar la movilidad articular de su cadera.
Evitar la progresión de la artrosis / desgaste articular
Volver a la actividad perdida, laboral, deportiva y cotidiana.
En el caso de una deformidad CAM se remodelará el cuello y la cabeza femoral. Si se trata de un PINCER, se rebajará el exceso de hueso; y en el caso de una lesión labral, se reinsertará el mismo. Las lesiones en el cartílago del acetábulo se tratarán mediante microfracturas.
¿Cuándo operar un choque femoroacetabular?
La cirugía puede valorarse cuando el dolor persiste a pesar del tratamiento conservador, cuando existe una lesión labral o condral asociada, o cuando el paciente no puede retomar su actividad deportiva, laboral o cotidiana.
La decisión debe individualizarse según:
edad del paciente;
intensidad del dolor;
tiempo de evolución;
tipo de choque CAM, PINCER o mixto;
estado del labrum;
estado del cartílago;
presencia o no de artrosis;
expectativas deportivas o laborales.
Artroscopia de cadera para choque femoroacetabular
La artroscopia de cadera es una técnica mínimamente invasiva que permite tratar el choque femoroacetabular y las lesiones asociadas.
El objetivo es corregir las estructuras óseas que producen el roce, reparar el labrum cuando es posible y tratar las lesiones del cartílago.
En el tipo CAM, se remodela la zona de transición entre la cabeza y el cuello femoral. En el tipo PINCER, se rebaja el exceso de hueso del borde acetabular. Si hay lesión del labrum, se puede reparar o reinsertar. Las lesiones del cartílago pueden tratarse con técnicas como microfracturas cuando está indicado.
Recuperación tras la cirugía de choque femoroacetabular
La recuperación tras una artroscopia de cadera depende del tipo de lesión tratada, del estado del cartílago, de si se ha reparado el labrum y de las características del paciente.
De forma general, suele requerir un periodo de descarga parcial, fisioterapia progresiva y una reincorporación gradual a la actividad diaria, laboral o deportiva.
La vuelta al deporte no debe basarse solo en el tiempo, sino en la recuperación de movilidad, fuerza, control de la cadera y ausencia de dolor con gestos específicos.
¿Cuándo acudir al especialista?
Es recomendable acudir a un especialista en cadera si existe dolor persistente en la ingle, dolor al practicar deporte, molestias al levantarse tras estar sentado, dolor después de viajes largos o sensación de chasquido, bloqueo o enganche.
También conviene consultar si el dolor reaparece cada vez que se retoma la actividad física o si ya se ha diagnosticado una lesión tipo CAM, PINCER, labral o condral.
Un diagnóstico adecuado permite tratar la causa del dolor y reducir el riesgo de progresión del daño articular.
Fuentes
http://orthoinfo.aaos.org/topic.cfm?topic=A00571
Preguntas Frecuentes sobre Choque Femoroacetabular
El choque femoroacetabular es un conflicto mecánico entre la cabeza del fémur y el acetábulo. Este roce puede dañar el labrum y el cartílago de la cadera.
El síntoma más habitual es dolor en la ingle, especialmente con actividad física, flexión o rotación de cadera. También puede haber dolor anterior de muslo, rigidez, chasquidos, bloqueo o molestias al levantarse tras estar sentado.
La cadera tipo CAM presenta una prominencia ósea en la unión entre la cabeza y el cuello femoral. Esta giba puede chocar contra el acetábulo y dañar el labrum o el cartílago.
La cadera tipo PINCER presenta exceso de cobertura o sobrecrecimiento del borde acetabular. Esto puede comprimir el labrum y favorecer lesiones articulares
Sí, algunos pacientes pueden controlar los síntomas con fisioterapia y adaptación de la actividad. Sin embargo, si el dolor persiste o limita la vida diaria o deportiva, conviene valorar el caso para evitar daño progresivo.
La fisioterapia puede aliviar síntomas, mejorar el control de la cadera y reducir movimientos dolorosos, pero no modifica la alteración ósea tipo CAM o PINCER. Si los síntomas persisten, puede valorarse cirugía.
Se valora cirugía cuando el dolor no mejora con tratamiento conservador, existe lesión del labrum o cartílago, o el paciente no puede recuperar su actividad habitual.
La cirugía habitual es la artroscopia de cadera. Permite remodelar la deformidad CAM o PINCER, reparar el labrum y tratar lesiones del cartílago si existen.
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