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Disfunción eréctil y prótesis de pene

La disfunción eréctil es la incapacidad repetida de lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual satisfactoria

Conseguir una erección supone la completa coordinación del sistema vascular, hormonal, muscular y neurológico. Cuando el tratamiento farmacológico (como Viagra, Cialis o Levitra) o las inyecciones intracavernosas (alprostadil) no funcionan existe una solución definitiva para la disfunción eréctil: la prótesis de pene.

Prótesis de pene

La prótesis de pene es un implante artificial que se coloca quirúrgicamente en los cuerpos cavernosos del pene de forma sencilla. Permite obtener una erección a voluntad y mantiene la sensación sexual placentera y el orgasmo normal del paciente.

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Causas

  • Psicológica: los trastornos de ansiedad, la depresión o el estrés suelen ser los motivos más frecuentes que impiden que el hombre alcance la erección. Se recomienda en este caso acudir al especialista que ayuda a canalizar este estado de nerviosismo.
  • Vascular: Patologías como la hipertensión, la diabetes, enfermedades cardiacas, entre otras, pueden hacer que el pene no pueda acumular la sangre suficiente para mantener la erección.
  • Neurológica: Algunas enfermedades de origen neurológico impiden que la orden que manda el cerebro para alcanzar una erección obtenga la respuesta deseada.
  • Hormonal: Ocurre cuando el hombre experimenta un déficit de hormonas sexuales.
  • Medicamentosa: Algunos fármacos tienen como efecto secundario la disminución de la libido del varón o la capacidad de mantener la erección.

Tipos de prótesis

El urólogo será el que determine qué tipo de prótesis necesita el paciente dependiendo del problema que tenga, del estilo de vida que lleve, la edad y finalmente, los posibles riesgos que pueda suponer para su salud dicha intervención.

Hay dos tipos de prótesis: semi-rígidas e inflables.

Las prótesis semi-rígidas

Estas prótesis permiten que el pene pueda permanecer completamente descansado y al mismo tiempo alcanzar la rigidez o erección completa para poder mantener relaciones sexuales.

Esta prótesis se implanta de forma sencilla, con anestesia local y en una intervención de carácter ambulatorio que no requiere hospitalización. El mecanismo de la prótesis consiste en la colocación de dos varillas de silicona flexibles en los cuerpos cavernosos del pene que facilitan la erección.

Las prótesis inflables

Este sistema consiste en la implantación de dos cilindros, un sistema de bombeo y un reservorio (pequeño dispositivo encargado de almacenar suero salino). Los cilindros se colocan en los cuerpos cavernosos del pene.

Éstos son activados por el paciente mediante la bomba situada en el escroto, que envía el líquido del reservorio a los cilindros. Ante la orden y la llegada del líquido, se inflan para lograr la erección y se desinflan tras el coito.

Una vez finalizado el acto sexual, el paciente vuelve a presionar el sistema de bombeo haciendo que el líquido de los cilindros vuelva hacia el reservorio y quedando el pene en estado de reposo.

La intervención quirúrgica para poner este tipo de prótesis no es agresiva y el paciente puede recibir el alta hospitalaria antes de las 24 h. Al ser un mecanismo sencillo tan sólo se realizan una incisión de 4 cm en el escroto.

La vida tras la intervención

El paciente podrá reanudar las relaciones sexuales a las seis semanas de ponerse la prótesis de pene. Una vez que la inflamación haya desaparecido por completo, hecho que también se favorecerá con tratamiento farmacológico, el paciente deberá seguir las indicaciones del urólogo, haciendo unos pequeños ejercicios hasta que domine el manejo de la prótesis.

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